OPINIÓN| Apoyo emocional a las hijas e hijos en el regreso a clases
- Claudia Galguera

- 26 ago 2024
- 2 Min. de lectura
Dormir lo suficiente, mantener horarios regulares de estudio y tiempo libre, y preparar juntos el regreso a clases son maneras de crear un entorno predecible que puede reducir la ansiedad.

El regreso a clases puede ser un momento emocionante pero también estresante para los infantes y adolescentes, y es aquí donde los padres jugamos un papel fundamental en brindar apoyo emocional para que esta transición sea más llevadera.
Es común que las hijas e hijos experimenten ansiedad, nerviosismo o emoción ante un nuevo ciclo escolar. Escuchar y validar sus emociones es esencial para que se sientan comprendidos, es decir, preguntarles cómo se sienten sin juzgarlos y qué expectativas tienen ayuda a abrir un canal de comunicación.
Por otro lado, ayudarles a estructurar su regreso a clases es vital, el establecimiento de rutinas proporciona seguridad y orientación. Dormir lo suficiente, mantener horarios regulares de estudio y tiempo libre, y preparar juntos el regreso a clases son maneras de crear un entorno predecible que puede reducir la ansiedad, que el regreso a clases genera tanto a los padres como a las hijas e hijos después de un largo periodo vacacional y más aún cuando van a cambiar de nivel, por ejemplo, de primaria a secundaria o preparatoria.
Un aspecto clave es el reforzamiento de la autoestima, especialmente si enfrentan desafíos académicos o sociales. Reconocer sus logros, por pequeños que sean, y enseñarles a manejar el fracaso como una oportunidad de aprendizaje contribuye a su desarrollo emocional.
De lado de las madres y padres, mostrar interés en lavida escolar de nuestras hijas e hijos es algo que de igual forma les proporciona certeza y tranquilidad, ya que participar en actividades relacionadas con la escuela y conocer a sus profesores y amigos les genera una sensación de apoyo continuo. Esto les ayuda a sentirse más seguros y conectados.
Por último, enseñar habilidades de resolución de problemas y fomentar la independencia les ayudará a enfrentar las dificultades que puedan surgir durante el año escolar. Guiarlos en cómo manejar conflictos y tomar decisiones fortalecerá su capacidad para lidiar con situaciones desafiantes, haciéndoles saber que nos encontramos ahí a una distancia propicia para auxiliarlos.
Apoyar emocionalmente a los hijos en el regreso a clases implica escuchar, guiar y estar presentes en su vida escolar. Este apoyo no solo facilita su adaptación al nuevo ciclo, sino que también contribuye a su bienestar emocional y desarrollo personal.
Ser padres parece ser una actividad básica y natural, y lo es, sin embargo, requiere de compromiso y entrega, así mismo de una gran sensibilidad para entender cada etapa de nuestras hijas e hijos y saber cómo acompañarles en cada momento de su vida.













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