UNAM en Oaxaca: una nueva oportunidad para jóvenes del sur del país
- Tinta Negra
- 8 ago
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Apenas dos de cada diez jóvenes acceden a la educación superior en Oaxaca

Con el inicio de actividades de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) en Oaxaca, 449 estudiantes comienzan una etapa que no solo marcará su vida académica, sino también el papel que la educación pública puede tener en la transformación social de la región.
La nueva sede de la UNAM, ubicada en el sur-sureste del país, ofrecerá licenciaturas en Administración, Contaduría, Informática, Negocios Internacionales, Historia y Psicología (en modalidad a distancia). Se trata de carreras diseñadas para responder a necesidades productivas, sociales y culturales de Oaxaca y sus comunidades.
El contexto en el que nace esta escuela es revelador: mientras que en países como Argentina o Chile más del 90% de los jóvenes acceden a la educación superior, en México la cifra es apenas del 40%. En Oaxaca la situación es todavía más crítica: solo dos de cada diez jóvenes en edad universitaria tienen oportunidad de estudiar una carrera, una de las tasas más bajas del país. Esta desigualdad histórica, que se refleja en falta de oportunidades laborales, rezagos en innovación y fuga de talento, explica por qué la llegada de la UNAM a Oaxaca es vista como una acción urgente y necesaria.
Carlos Andrés Sánchez Soto, primer director de la escuela, recalcó que la ENES no nace como un trámite administrativo, sino como una oportunidad histórica para acercar la Universidad a las comunidades y construir soluciones “desde, con y para Oaxaca”.
Entre los rostros de esta primera generación está el de Danna Itzel Hernández Oseguera, estudiante de Administración, quien habló en nombre de sus compañeras y compañeros: “Ingresar a la Universidad es la oportunidad de crecer académicamente, la puerta a nuevas aventuras y el comienzo de nuestra formación como individuos que aportan al desarrollo de la comunidad”.
Más allá de los discursos, la apertura de la ENES Oaxaca refleja un anhelo compartido: que la educación pública siga siendo un canal de encuentro y de futuro. Como expresó el rector Leonardo Lomelí, la UNAM debe estar “donde más se necesita”. En Oaxaca, donde estudiar una carrera todavía es un privilegio, la llegada de esta sede significa abrir una puerta que durante décadas permaneció cerrada para miles de jóvenes.













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